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El trasplante de hígado de su hijo: procedimiento

Durante un trasplante de hígado, se extirpa (extrae) el hígado enfermo del niño y se sustituye por el hígado sano de un donante. Un trasplante de hígado constituye una cirugía mayor. Este documento está pensado para que usted y su hijo sepan lo que cabe esperar de la cirugía.

Antes de la cirugía de trasplante

Si su hijo está en una lista de espera, usted recibirá una llamada del coordinador de trasplantes cuando hayan encontrado un hígado adecuado. Cuando llegue al centro de trasplantes o al hospital, se revisará la salud del niño y el estado de su enfermedad. Una enfermedad actual o reciente, ciertos cambios en el estado del hígado o problemas con el hígado del donante podrían ser motivo para posponer el trasplante. Esto puede ser frustrante, pero recuerde que estas decisiones se basan en lo que se considera mejor para la salud de su hijo. Una vez programada la cirugía:

  • Haga los preparativos para el trasplante tal como le hayan indicado.

  • Comience a administrar los medicamentos antirrechazo (vea el cuadro a continuación) tal como le hayan indicado.

  • Llame al centro de trasplantes si el niño se resfría o contrae otras enfermedades durante el período de preparación. Estos factores pueden ser importantes para decidir si se lleva a cabo el trasplante.

Durante la cirugía de trasplante

El trasplante de hígado puede durar de  3 a 12 horas. Se administrará anestesia general a su hijo A fin de dormirlo y bloquear el dolor durante la cirugía. Se extrae el hígado enfermo del cuerpo del niño y se sustituye por el hígado del donante. A continuación se conectan los vasos sanguíneos y los conductos biliares.

Después de la cirugía

Su hijo permanecerá en el hospital unos 7 a 10 días, o más. El niño se recuperará en la unidad de cuidados intensivos durante un cierto tiempo después de la cirugía. Durante este período de cuidado intensivo, el niño estará conectado a una máquina para ayudarlo a respirar (respirador). El personal de enfermería y otros proveedores de atención médica vigilarán el estado de salud del niño y el funcionamiento de su hígado. Se llevarán a cabo ciertas pruebas para determinar si el hígado trasplantado está funcionando correctamente. Estas pruebas pueden ser ecografías, biopsia del hígado y análisis de sangre, entre otras.

¿En qué consiste el rechazo de un órgano?

El sistema inmunitario protege al organismo de los microbios. También lo protege de los materiales extraños que entran en el cuerpo y podrían provocar una infección. Cuando se trasplanta un órgano, el sistema inmunitario interpreta el cambio como si el nuevo órgano fuera un elemento invasor. En consecuencia, comienza a combatirlo. Este proceso se llama rechazo. Los medicamentos antirrechazo inhiben el sistema inmunitario para evitar el rechazo. Consulte con el proveedor de atención médica del niño para obtener información acerca de estos medicamentos y los riesgos que presentan. Asegúrese de que todos los demás proveedores de atención médica del niño sepan que está tomando medicamentos antirrechazo.

¿Cuáles son los asuntos que hay que abordar a largo plazo?

Mientras el niño se recupera de la cirugía, será necesario observar si manifiesta signos de algún problema. Entre los problemas posibles se encuentran el rechazo del órgano, la infección y otras complicaciones derivadas de la cirugía o de los medicamentos. Después de la recuperación, la mayoría de los niños llevan una vida normal. En algunos casos, el bazo del niño puede agrandarse después de la cirugía. Un bazo agrandado puede requerir la restricción de ciertas actividades. Según el motivo por el cual su hijo tuvo que someterse a un trasplante de hígado, la misma enfermedad podría regresar en el hígado nuevo. El proveedor de atención médica de su hijo podrá darle más información.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Comuníquese con el proveedor de atención médica si su hijo ante cualquiera de los siguientes casos:

  • Fiebre de 100.4 °F ( 38 °C) o más alta, o según le haya indicado el proveedor de atención médica.

  • Escalofríos

  • Vómitos o diarrea durante  24 horas o más.

  • Signos de deshidratación, como poca orina, orina muy oscura, sequedad en la boca y ausencia de lágrimas al llorar.

  • Pierde el conocimiento.

  • Tiene hinchazón en las manos, los brazos, los pies, los tobillos, el abdomen o la cara.

  • Sangra por la nariz, la boca o el recto.

  • Tiene sangre en las heces.

  • Le quedan marcas de contusiones (moretones) con mayor facilidad que lo normal.

  • Tiene sangrado, enrojecimiento, irritación o secreción de las incisiones.

  • Poca energía.

  • Aumento de peso repentino que supera las 2 libras (casi 1 kg) en 24 horas.

  • Síntomas similares a los de la gripe, como dolores corporales o escalofríos.

  • Tose y libera esputo (mucosidad).

  • Ojos o piel amarillentos.

  • Erupción cutánea (sarpullido).

Revisor médico: Jen Lehrer MD
Revisor médico: Kenny Turley PA-C
Revisor médico: L Renee Watson MSN RN
Última revisión: 3/1/2020
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