Health Library Explorer
A B C D E F G H I J K L M N O P Q R S T U V W X Y Z A-Z Listings Contact Us

Espondilitis anquilosante

¿Qué es la espondilitis anquilosante?

La espondilitis anquilosante es un tipo de artritis que causa inflamación en determinadas partes de la columna vertebral. La palabra "anquilosante" significa "duro" o "rígido". La palabra "espóndil" significa "columna vertebral". Se refiere a una inflamación. Esta enfermedad provoca la inflamación de la columna vertebral y de las articulaciones grandes, lo que causa rigidez y dolor. La enfermedad puede dañar la articulación entre la columna vertebral y el hueso de la cadera. Esa parte se llama articulación sacroilíaca. También puede hacer que se formen puentes de hueso entre las vértebras de la columna vertebral y que dichos huesos se fusionen. También pueden fusionarse los huesos del tórax.

Vista posterior del torso de un hombre donde se ven la columna vertebral y la pelvis.

¿Cuáles son las causas de la espondilitis anquilosante?

Se desconoce la causa exacta de la afección. Pero los investigadores creen que se relaciona con la genética. En la mayoría de los estadounidenses blancos con espondilitis anquilosante, se encuentra un gen llamado HLA-B27. Pero el gen solo se encuentra en el 50 % de los afroamericanos con la afección. También hay personas con el gen HLA-B27 que no desarrollan espondilitis anquilosante. Menos del 5 % de las personas con el gen HLA-B27 tienen espondilitis anquilosante.

¿Quiénes están en riesgo de tener espondilitis anquilosante?

Esta afección es más común en personas de entre 17 y 35 años de edad. También puede presentarse en niños y en adultos mayores. Afecta más a los varones jóvenes que a las mujeres. Esta afección suele ser hereditaria.

¿Cuáles son los síntomas de la espondilitis anquilosante?

Los síntomas tienden a aparecer y desaparecer con el tiempo. Los síntomas pueden ser ligeramente distintos en cada persona. Entre los síntomas, se incluyen los siguientes:

  • Dolor de espalda, por lo general, más intenso por la noche durante el descanso

  • Rigidez temprano en la mañana

  • Postura encorvada debido al dolor de espalda (inclinarse hacia adelante tiende a aliviar el dolor)

  • Columna vertebral recta y rígida

  • Incapacidad para respirar profundamente si las articulaciones entre las costillas y la columna vertebral están afectadas

  • Pérdida del apetito

  • Pérdida de peso

  • Fatiga

  • Fiebre

  • Anemia

  • Dolor en las articulaciones

  • Inflamación leve de los ojos

  • Daños en los órganos, por ejemplo, en el corazón, en los pulmones y en los ojos

  • Erupciones en la piel

  • Enfermedad del sistema digestivo (como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa)

Muchos de estos síntomas pueden deberse a otros problemas de salud. Consulte siempre a su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la espondilitis anquilosante?

El diagnóstico comienza con la historia clínica y con una exploración física. Es posible necesite hacerse pruebas, como las siguientes:

  • Radiografía. Esta prueba usa una cantidad pequeña de radiación para crear imágenes de los tejidos internos, huesos y órganos.

  • Análisis de tasa de sedimentación de eritrocitos (ESR, por su sigla en inglés). Este análisis detecta la rapidez con la que los glóbulos rojos se asientan en el fondo de un tubo de ensayo. Cuando hay inflamación e hinchazón, las proteínas de la sangre se agrupan y se ven más abundantes de lo normal. Caen y se depositan más rápido en el fondo del tubo de ensayo. Mientras más rápido caen los glóbulos rojos, más grave es la inflamación. Hasta siete de cada diez personas con espondilitis anquilosante tienen una ESR alta.

  • Pruebas genéticas. Las pruebas genéticas se hacen para saber si la persona tiene una copia de un gen alterado de una enfermedad. El gen HLA-B27 se encuentra en más de 19 de cada 20 personas con espondilitis anquilosante.

¿Cómo se trata la espondilitis anquilosante?

El tratamiento dependerá de los síntomas, de la edad y del estado de salud general. También dependerá de la gravedad de la afección. El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y la rigidez, prevenir las deformidades y mantener un estilo de vida tan normal como sea posible. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINE) para aliviar el dolor y la inflamación

  • Bloqueadores del factor de necrosis tumoral (medicamentos biológicos) para aliviar la inflamación y la hinchazón

  • Inhibidores de la interleucina 17A (IL-17A) para aliviar la inflamación y la hinchazón

  • Fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME), como la sulfasalazina, para aliviar la inflamación y controlar la espondilitis anquilosante

  • Uso a corto plazo de corticosteroides para aliviar la inflamación

  • Uso a corto plazo de relajantes musculares y de analgésicos para aliviar el dolor intenso y los espasmos musculares

  • Cirugía a fin de reemplazar una articulación, de colocar varillas en la columna vertebral o de extirpar partes del hueso que estén engrosadas y endurecidas

  • Mantener una postura adecuada

  • Actividad física regular, que incluye ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda

Hable con el proveedor de atención médica sobre los riesgos, los beneficios y los posibles efectos secundarios de todos los medicamentos.

¿Cuáles son las complicaciones posibles de la espondilitis anquilosante?

Con el tiempo, en las personas con espondilitis anquilosante, se puede formar una curva hacia adelante en la columna vertebral. Las personas con esta afección tienen un gran riesgo de sufrir un adelgazamiento de los huesos (osteoporosis). Esto puede causar fracturas en la columna vertebral. En los casos más avanzados, la inflamación provoca la formación de hueso nuevo en la columna vertebral. Esto hace que se fusionen partes de la columna vertebral y provoca inmovilidad. La espondilitis anquilosante también puede causar psoriasis e inflamación del ojo, de la válvula aórtica y del tracto intestinal.

Cómo vivir con espondilitis anquilosante

No existe cura para esta enfermedad; por lo tanto, es importante que elabore un plan de tratamiento con el proveedor de atención médica. Haga cambios en su estilo de vida para mejorar su calidad de vida. Manténgase activo y haga ejercicio para reducir el dolor. Puede ver a un fisioterapeuta que le elabore un plan de ejercicios y lo ayude a mantener una buena postura.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica

Avísele de inmediato al proveedor de atención médica si los síntomas empeoran o tiene síntomas nuevos.

Información importante sobre la espondilitis anquilosante

  • La espondilitis anquilosante es un tipo de artritis que causa inflamación en ciertas partes de la columna vertebral.

  • Es posible que los genes sean parte de la causa de la enfermedad. Pero se desconoce la causa exacta.

  • Los síntomas de la espondilitis anquilosante incluyen dolor de espalda, rigidez temprano en las mañanas y una postura encorvada.

  • También puede causar otros síntomas, como pérdida del apetito, pérdida de peso, fatiga, fiebre, anemia, inflamación de los ojos y enfermedades del sistema digestivo.

  • El objetivo del tratamiento de la espondilitis anquilosante es aliviar el dolor y la rigidez, prevenir las deformidades y mantener un estilo de vida tan normal como sea posible.

  • Mantenerse activo es importante en el control de la enfermedad.

Próximos pasos

Consejos para ayudarlo a aprovechar al máximo la visita con su proveedor de atención médica:

  • Tenga en claro la razón de la visita médica y qué quiere que suceda.

  • Antes de la visita, anote las preguntas que quiere hacer.

  • Lleve a un acompañante para que lo ayude a formular las preguntas y a recordar qué le dice el proveedor.

  • En la visita, anote el nombre de los nuevos diagnósticos y de todo nuevo medicamento, tratamiento o prueba. También anote las instrucciones que el proveedor le indique.

  • Sepa por qué se receta un tratamiento o un medicamento, y cómo lo ayudará. También conozca los efectos secundarios a los que debe estar atento y el momento en que debería comunicarlos.

  • Pregunte si su afección se puede tratar de otra forma.

  • Sepa por qué se recomienda una prueba o un procedimiento y qué podrían significar los resultados.

  • Sepa qué esperar si no toma el medicamento o no se realiza la prueba o el procedimiento.

  • Si tiene una cita de seguimiento, anote la fecha, la hora y el objetivo de esta.

  • Sepa cómo comunicarse con su proveedor si tiene preguntas.

Revisor médico: Diane Horowitz MD
Revisor médico: Raymond Kent Turley BSN MSN RN
Revisor médico: Rita Sather RN
Última revisión: 4/1/2022
© 2000-2022 The StayWell Company, LLC. Todos los derechos reservados. Esta información no pretende sustituir la atención médica profesional. Sólo su médico puede diagnosticar y tratar un problema de salud.